Mi sombra y yo

Mi sombra
Esta mañana mi sombra y yo hemos compartido un paseo y he sido consciente de que mi sombra y yo eramos un todo, por ello he querido hacer una foto para compartirla con vosotros. 

Mi sombra me acompaño en el trayecto , a veces  iba a mi derecha o a mi izquierda, delante  o detrás de mi. Era curioso observar como se movía al ritmo de mis piernas y estaba en un lado u otro dependiendo de dónde venía la luz del sol. Nos reconocíamos y compartíamos juntas el paisaje y la caminata.

He estado pensando en el blanco/negro, el ying/el yang, el claro/oscuro, en delante/detrás, mientras veía una parte de mi, aunque en verdad yo soy dos partes, mi sombra y yo. Si te fijas solo en una parte, perderás información , porque yo soy dos partes, delante, atrás , un todo.

Durante el paseo, he procurado que mi ritmo respiratorio y mi ritmo cardíaco tuvieran una coherencia. Inspiro, expiro, inspiro e inspiro mientras dejo fluir mi pensamiento mientras recorro con mi mirada todo el paisaje que se ofrece ante mi.

Dientes de León
En el trayecto me encuentro con un montón de gente, que también van caminando, bien solos , bien en compañía , algunos llevan una mochila a la espalda, supongo que para entrenarse para realizar en breve para el Camino de Santiago. Hoy hacia un día soleado y agradable que me ha permitido observar , a la par que mi sombra, la naturaleza en todo su esplendor. He visto como los dientes de león, amarillos y brillantes, salían al camino anticipando una primavera que ya esta cerca. En los márgenes , despuntaban ya los primeros espárragos trigueros y hay quien llevaba un montón de ellos en la mano. Mis ojos los miraban, embelesados, pensando en cómo estarían de ricos en un revuelto o en una tortilla .

Las mimosas también han florecido y han llenado con su aroma y su color los árboles que las sustentan. Contemplar la evolución de la naturaleza antes de la primavera, tiene su encanto.
Mimosas en flor



Paseando tranquilamente por estos senderos o parajes , compruebas que  al pasar al lado de alguien, le dices "Buenos días" y la otra persona también te responde. Es decirle a la otra persona, que la reconoces , que estás ahí y que él también está  y también te reconoce. Es un simple saludo, un buenos días, un hola, una sonrisa, que no requiere esfuerzo alguno y que debería contagiarse en las ciudades, en las que ves a las gentes con las que te cruzas y apenas te miran a la cara y si lo hacen, no te devuelven la mirada, sino que bajan la vista o miran hacia otro lado. Con lo fácil que seria saludar y decir buenos días o simplemente hola.¿No te parece?

De vuelta a casa ,el trayecto ha sido un poco más costoso, pues el viento era fuerte ( tramontana que se llama en nuestras tierras) y venia de caras, haciendo aumentar mi esfuerzo pues me costaba avanzar y me ha retrasado un poco en el promedio que suelo hacer. Ha sido una buena mañana y una estupenda caminata, que quiero compartir con vosotros además de con mi sombra.

Que seais felices
Vuestra Coach Personal 

Montserrat



En els moments de crisis, només la imaginació és mès important que el coneixement.
Albert Einstein